Antitrombina-III es una proteína plasmática que desempeña un papel crucial en la regulación de la coagulación sanguínea. Su principal función es inactivar las enzimas que promueven la formación de coágulos, como la trombina y el factor Xa. Se utiliza principalmente en el tratamiento de trastornos trombóticos, especialmente en pacientes con deficiencia de antitrombina, para prevenir complicaciones graves, como la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar.